LITTLE QUEEN

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REINA DEL ESTILO Y LA ELEGANCIA EN VALENCIA.

Me vais a tener que perdonar porque llevo mucho tiempo sin publicar nada, pero ya os lo digo muchas veces que esto lo llevo sola y es complicado asumir todo el trabajo cuando es un hobby ya que mi trabajo real en la vida real es otro, lo cual hace que el mantenimiento del espacio sea mucho tiempo el cual lo intento dosificar como puedo.

Trato de nutrir a este espacio de muchas cosas relacionadas con la gastronomía aunque la base fundamental es el comentario sobre restaurantes, por lo que intentaré mantenerlo más en activo a la par que os hable en otros posts sobre productos gourmet, recetas y demás cosas que quienes me seguís fervientemente vais viendo que hago.

Basta ya de contar mis dramas y justificaciones varías y vamos con el protagonista del post de hoy…

Visitar Little Queen es trasladarse a un recogido rincón donde reina el estilo, el diseño, la elegancia y la gracia natural del buen gusto. Hacia falta un sitio así en Valencia, en el que poder parar a tomar el desayuno por la mañana mientras consultas las noticias de última hora en el periódico, ese rincón en el que refugiarte con amigas un día cualquiera para tomar una copa a cualquier hora y poder hablar de las últimas novedades en vuestras vidas, el lugar perfecto en el que cerrar un negocio con importantes inversores, incluso ahora que se acercan las fallas, el lugar idóneo para aquellos que no quieren juntarse con la tremenda multitud de la mascletá pero que les gustaría sentirla cerveza en mano y ahorrarte dar mil vueltas por valencia después para encontrar un sitio en el que comer.

Es el sitio perfecto para cualquier evento sea de la índole que sea, cosa que no es fácil encontrar, os lo cuento yo.

Disponen de carta con un precio medio de 25€ por persona pero también disponen de  dos menús al medio día uno por 16€ y otro por 19€. La diferencia de uno a otro es el postre y que se añade un entrante más.

Desde mi experiencia, probamos el menú de 16€  y puedo decir que quedas más que saciado y satisfecho, pero si la comida va a ser larga o tenéis claro que queréis comer un poco más entonces el de 19€ no es ninguna mala opción.

Al principio debo decir que me esperaba un apoteosis, el entrante que apreciáis en la foto, es un taco o al menos así lo presentaban y de taco tiene lo que yo de monja.La tortita estaba extremadamente dura y no se pudo comer doblado ( como son los tacos) el punto a su favor gana en el sabor, estaba bueno.

Sin embargo debo dar una aclaración. Cuando hablamos de cocina fusión nos referimos a la combinación de ingredientes de varias partes del mundo que se fusionan en un plato. Como es el caso por ejemplo de Sushi room en Valencia que fusiona la cocina peruana con la japonesa, cogiendo elementos clásicos de perú y combinándolos con la base del sushi japonés. Podéis leer sobre sushi room aqui.

Sin embargo, en Little queen, su cocinero no tiene muy claro el tema de la cocina fusión. Coger la base de la cocina mejicana ( un taco) con su torta de trigo y no hacer uso de ni una sola especia mejicana y combinarlo con los ingredientes que me encuentro en mi cocina, veámos… más no está pero no es cocina fusión, yo lo conceptuarla en cocina de autor, porque el autor se lo ha inventado.

Que no está mal, ojo, pero estamos jugando en una linea que queremos difuminar pero no se puede porque lo que es, es.

Lo mismo pasa con las “gyonzas” que ofrecían de entrante. Vamos a ver, no me puedes decir que son GYONZAS cuando la base de su masa es la de una empanadilla y además está refrita y que le pongas el relleno propio de una gyonza. No desvirtualicemos los platos. Cocina de autor, tu te lo inventas, está rico, es novedoso, pero no es una gyonza.

Considero que deben repasar los nombres de los platos.

Llega el arroz y todo tiene sentido, el arroz tiene su nombre propio además va servido con carabineros  y todo es lo que el nombre acompaña y además esta DELICIOSO, claramente diría que el mejor fuerte que tiene este restaurante son los arroces y desde mi perspectiva, es lo que más deben explotar.

Sin palabras de lo bueno que estaba y ya os digo que frente a el ninguna critica, en su punto exacto el grano de arroz, el punto exacto de sal, la coción perfecta todo bien.

Con el postre me llevo la gran desilusión. Veámos, todo lo que había probado hasta entonces lejos de la terminología, esta bueno, el postre sin embargo no seque estuviera malo pero intentaron jugar en una categoría superior y se les vino abajo el plan.

Cuando sirves Macarons tienes que saber hacerlos bien y estos deben tener un sabor a algo, no solo su crema interior sino también la carcasa exterior que es sin lugar a dudas el secreto del macaron perfecto. No puede estar dura como una piedra y que al morder la crema se salga por todas partes de lo dura que esta. No puede ser insipida, el color negro casi siempre se reserva al regaliz, pero puedes darle el sabor del ingrediente que has empleado para ese color, si es de un color y no sabe a nada demuestras que has usado colorante para la masa de un macaron básico y lo entiendo si el relleno que le ponen es de manzana porque quiere que se aprecie la manzana.

Sin embargo, la carcasa es TAN dura que o lleva más de 3 días elaborada ( un macaron tiene una validez de 3 días, sino se estropea) o es que se ha cocinado mal. En cualquier caso es inadmisible, no tiene esponjosidad, no se mezclan los sabores, y además es posible que salgas con una cita para el dentista.

El resto del plato, es una alegoría a la manzana. Helado de Manzana verde con relleno en el macaron de manzana golden. Fin. Al menos en la presentación gana.

Conclusión. Es un restaurante que recomiendo por lo que he dicho al principio, está bien, el ambiente es perfecto, la atención es impecable, el precio es asequible, son cosas por las que podemos pasar.

La cocina no es que tiene que mejorar porque hay cosas que hacen muy bien y si repasan los nombres de los platos y no tienen medio en reconocerse como cocina de autor, ganarían más puntos y el Chef ganaría en nombre. Eso si, con el postre no se juega, es tan importante como los principales y no se pueden hacer fiascos, una cosa es un menú de 16 euros y otra que el postre sea así. Esos macarons bien se pueden tirar y servir lo mismo de otra forma. Incluso el concepto con un macaron bien hecho es perfecto.

Si queréis saber más sobre ellos no os olvidéis de visitar su web www.restaurantethelittlequeen.es

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