HIKARI YAKITORI BAR

 

Bienvenidos al 2019, Nuevo años, nuevos proyectos y nuevos retos. El paladar de Sandy Olson no va a ser diferente a todos vosotros y es la razón por la que en este nuevo año vamos a ir cargados de mil cosas interesantes para todos vosotros. Nueva página, proyectos nuevos y alguno más ambicioso que otro y por supuesto nuevas secciones en el blog. Recetas que no todo el mundo conoce inspiradas en otros, recetas en inglés para nuestros seguidores bilingües y extranjeros, el nuevo canal de youtube que os va a llevar de cabeza seguro, ideas para decorar la mesa, regalos y por supuesto, restaurantes, muchos nuevos restaurantes. Será sin lugar a dudas mucho más intenso que otros años atrás pero cada vez que me leéis más personas, ayuda y motiva a inspirarse por lo que debo daros las gracias porque sin vosotros esto no sería nada. Sois el autentico motor del paladar y de cualquiera que tenga un blog ya que nadie escribe para hablarle al vacío.

Vamos con el restaurante que da título a este post. Hikari Yakitori era uno de esos restaurantes que tenía en lista desde hace siglos, podéis imaginar la lista lo larga que es… y claro, no podía aguantar más.

Lo que hay que destacar es que es un restaurante que no admite reservas, vas y si tienes suerte no esperas mucho y sino pues más vale ir con ganas y esperar.

Lo segundo que llama la atención es el diseño, por supuesto, es el hermano pequeño de Nozomi, restaurante que ya chequeamos y que puedes leer de nuevo su reseña aquí.

Por lo que los interioristas son los mismos, Más que espacio, que por supuesto, ya empieza a tener media Valencia conquistada con sus diseños. En esta ocasión se han inspirado en un clásico mercado japonés para crear el ambiente de un restaurante único en su estilo.Solo diré una cosa, creo que la carta en si, a ver es original porque es una carta diseñada, hierro, pesada, es decir, nada manejable. Comprendo que va incluido en el estilo del diseño de más que espacio porque todo lo que crea acaba dejando su huella con este material pero… ¿la carta? Desde mi punto de vista la carta tiene que ser por necesidad, manejable, fácil de usar y que no tengas miedo a romperte el pie si se te cae al suelo.

No tiene desperdicio, pero debemos destacar también que es pequeño.

Lo tercero, el precio, sabéis que me encanta hablar sin pelos en la lengua de dinero. menú sin bebida incluida 15€.  Tienen una carta alternativa para pedir cosas fuera de carta pero lo cierto es que gran parte del menú está en la carta. los precios en carta tampoco son excesivos por lo que hace que se adapte mucho más al estilo de cualquier bolsillo a diferencia de su hermano mayor Nozomi que es caro para el precio medio en Valencia de un restaurante ( el menú en Nozomi son 35€ por persona).

Sentadas las bases fundamentales que hay que conocer, vamos al grano, la comida. 

Su nombre es Hikari Yakitori, yakitori son en Japón las brochetas, por lo que hay que asumir que de lo que más hay en este restaurante son sin lugar a dudas, yakitoris.

Nosotros probamos el menú y después a parte pedimos la ensalada de langostinos rebozados, lo cual fue, la mejor idea que tuve porque es DE-LI-CI-O-SA. La salsa de mayonesa picante, los langostinos tiernos y esponjosos pero crujientes al morder y con su sabor 100%  a langostino fresco, vamos que si vuelvo lo que no me puede faltar en la mesa de nuevo es este plato.

Por parte del menú debo decir que personalmente la ensalada de Wakame no me gusto nada, tenía un sabor demasiado avinagrado. A mi el alga wakame me encanta y fue un chasco. No sé si es cosa de ese día o es cosa de que la preparan ellos así pero no me gusto NADA.

El pollo rebozado estaba muy muy bueno, aunque debo decir que las piezas son excesivamente grandes si vas a comer con palillos y tampoco son la mejor opción si no quieres mancharte porque son tan grandes que se resbalan y te obligan a comer con las manos. Por lo que tampoco es recomendable si por ejemplo estáis en una cita porque es del todo muy poco “glamorous”  a la hora de comerlo.

Los yakitoris sin excepción, estaban todos buenos, los hacen con verduras, con distintas carnes y todos sabrosos y en su punto. 

El arroz con especias también estaba valga la redundancia, especial. Un sabor poco común y muy exótico pero delicioso.

Los postres, pedimos helado de sésamo porque soy una super fan de este helado y además es el mismo que sirven en Nozomi, por lo que… estaba claro.

El servicio fue atento, muy ágil, se nota que están bien entrenados y no se duermen en los laureles, algo esencial para un restaurante que tiene tanto flujo de movimiento y cambios de mesas por su espacio y la cantidad de gente que quiere degustarlos.

Conclusión final, recomendable 100% porque en total pagamos 20€ cada uno pero yo comí bien.

Dato a tener en cuenta, las cantidades, si sois de buen comer… evitadlo. Las chicas comemos menos que los chicos y sí sois de tener “un buen saque” más vale que no vayáis porque os quedaréis con hambre seguro y/o ¡debéis pedir más comida de lo que hicimos nosotros!

Anuncios